Helsinki la Capital de Finlandia

Helsinki Capital de Finlandia, Helsinki es una de las más interesantes y agradables ciudades de Europa.

Quienes van por primera vez suelen asociarla con el frío extremo, pero los veranos, especialmente en el sur, son cálidos e inundados de luz.

Incluso en las profundidades del invierno, la luz del día es breve pero está presente, y los cielos nublados pueden abrirse, momento en que la ciudad es iluminada por el brillo de la nieve y el deslumbrante Mar Báltico.

Helsinki es una ciudad de mar por excelencia, y un lugar emocionante y dinámico. La mitad de la ciudad parece estar rodeada de agua, y la tortuosa geografía de la costa incluye bahías, ensenadas e islas.

Aunque no es un lugar antiguo, mucho de lo adorable allí es añejo. El estilo de sus gloriosos edificios Art Nouveau, la elegancia de sus espaciosos cafés, la cuidadosa conservación del patrimonio finlandés en docenas de museos, y restaurantes que no han cambiado los muebles ni el menú desde 1930, forman parte de su peculiar encanto.

Al igual que toda Finlandia, Helsinki tiene una doble naturaleza. En invierno uno suele preguntarse dónde están todos, mientras que en primavera y verano las multitudes se lanzan a las calles en busca de espacios verdes y un poco de sol.

El alojamiento allí no es barato, pero puedes encontrar algunas buenas propuestas, como la del Crowne Plaza Helsinki, con confortables habitaciones amplias y bien equipadas, y una buena relación precio-calidad.

La ciudad está repartida en un grupo de promontorios y penínsulas. Sus limpias y amplias avenidas bordeadas de edificios ofrecen una excelente muestra arquitectónica que va del Art Decó a la vanguardia contemporánea.

Todo allí está en total armonía con la naturaleza, que invade el ambiente urbano con espacios verdes cuando no está cubierta de nieve.

Podrás ver árboles, flores, liebres, ardillas, faisanes y hasta algún alce en la multitud de parques del centro, todo envuelto en el aire fresco y limpio, y rodeado por las brillantes aguas azules del Báltico.

El sentido del estilo, la innovación y el diseño es evidente en toda Helsinki, donde al caminar por cualquier parque o plaza es probable toparse con una impresionante pieza de escultura contemporánea.

Este es un gran lugar pasear, con muchas atracciones a poca distancia del centro. Pero si en algún momento necesitas descansar las piernas o tienes poco tiempo, el tranvía es la mejor opción. Te llevará alrededor de la ciudad de una manera eficaz y podrás ver muchas cosas interesantes a lo largo del viaje.

Quizás la parte más emocionante es el distrito Punavuori, donde restaurantes y bares complementan a un gran número de vistosas tiendas de moda.

Al sur de Punavuori están Ullanlinna y Eira. Este es también el lugar del hermoso Parque Kaivopuisto. Si el clima es agradable, es mejor recorrer estas zonas a pie.

El centro es hogar de clásicos lugares de interés como los grandes almacenes Stockmann, el museo de arte moderno Kiasma, la Catedral y la Plaza del Mercado.

Cerca de allí está la península Katajanokka y la Catedral Ortodoxa Rusa Uspenskij, con sus distintivas cúpulas y rodeada de edificios estilo Art Nouveau y Jugend.

Helsinki es una moderna capital con una gran variedad de cocinas étnicas, comida rápida, restaurantes gourmet y viejos clásicos con un toque modernista. Algo que no puedes dejar de hacer es comer en un restaurante ruso.

Si quieres probar la cocina local te recomiendo el restaurante Lehtovaara, considerado uno de los más legendarios de la ciudad. Fundado en 1940, sirve tanto cocina finlandesa como internacional, y tiene una terraza cubierta abierta todo el año.

A la noche, el American Bar, ubicado en el Sokos Hotel Torni, es un sofisticado y tradicional bar de copas con elementos e influencias de la década de 1930.


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